nanoalimentos y nanotecnologia
 
2010-01-14 nanoalimentos.com
Nanotecnología, aprovechar los beneficios sin riesgos alimentarios Un informe de la EFSA concluye que quedan incógnitas por despejar sobre los efectos de los materiales utilizados en sus aplicaciones.

El afán de buscar mejoras para la conservación, la elaboración o la seguridad en los alimentos está adquiriendo cada vez más protagonismo en el sector alimentario, y la nanotecnología es uno de los campos. Esta ciencia nació como una revolucionaria técnica de control y seguridad en los productos de consumo y, a pesar de que todavía es muy novedosa, ya ha avanzado mucho camino en el campo de la seguridad alimentaria. Pero ahora una evaluación sobre los riesgos potenciales de las nanotecnologías para la alimentación y los piensos realizada por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, en sus siglas inglesas) ha concluido que aún existen muchas incertidumbres sobre su seguridad.

La aplicación de la nanotecnología en el campo de la alimentación permite la elaboración de alimentos más saludables, más resistentes y de mayor durabilidad. Sin embargo, todo lo que es nuevo siempre es observado con cierto escepticismo, y en este caso existen razones para ello. Durante los últimos meses la Comisión Europea ha estado estudiando, junto con los científicos, la posibilidad de regular todas aquellas aplicaciones nanotecnológicas relacionadas con la alimentación.

El Comité científico de la EFSA ha llegado a la conclusión de que los enfoques internacionales establecidos para la evaluación del riesgo en la nanotecnología deberían aplicarse a los materiales usados y evaluar, además, cada caso de forma individual. Sin embargo, Vittorio Silano, presidente del Comité científico de la EFSA, admite también que "dadas las actuales lagunas en los datos como las limitaciones y la falta de métodos de prueba validados, puede ser muy difícil ofrecer unas conclusiones plenamente satisfactorias". Añade también que la evaluación de los riesgos específicos de los productos nano está sujeta a un alto grado de incertidumbre.
Adecuarse a los nuevos hallazgos

La nanotecnología aplicada a los alimentos está adquiriendo una gran relevancia durante estos últimos años, se trata de una nueva ciencia cuyos efectos aún están en fase de estudio. Las aplicaciones son infinitas: la ingeniería molecular es capaz de manipular sustancias o dispositivos cuyo tamaño es inferior a una micra. Lo nano adquiere cada vez mayor importancia en cualquier campo y, según los estudios, los resultados pueden ser espectaculares. Sin embargo, todo aquello relacionado con una manipulación científica desata preocupación.

El Comité permanente de la EFSA apunta la necesidad de realizar una investigación adicional que incluya aspectos como la investigación de la interacción y la estabilidad de los materiales nano en los alimentos y piensos, en el tracto gastrointestinal y en los tejidos biológicos. Se recomienda el desarrollo y la validación de los métodos rutinarios actuales para detectar, caracterizar y cuantificar los materiales utilizados en los alimentos y los piensos, así como de los materiales en contacto con los alimentos para poder evaluar su toxicidad.

La EFSA reconoce que ya ha empezado el exhaustivo estudio caso por caso de todos los materiales utilizados en esta nueva ciencia. Dos ejemplos de ello son el Hydrosol, que puede ser utilizado en los complementos alimenticios y el nitruro de titanio, un material en constante contacto con alimentos.

Sus efectos

Los que ya utilizan la nanotecnología indican que gracias a esta técnica se puede realzar el sabor de los alimentos, potenciar cualidades que mejoran la salud, como el aporte vitamínico. El uso de esta ciencia puede ir más allá. Tiene la capacidad de mejorar los procesos en la elaboración de los alimentos y su uso varía en función de los materiales sobre los que se aplica. En las materias primas, por ejemplo, algunas de sus propiedades funcionales y su eficaz procesamiento en los alimentos se debe a nanoestructuras como la celulosa o almidón, que determinan procesos tales como la gelatinización y afectan al valor nutricional de los alimentos.

Otro efecto de la nanotecnología en la industria alimentaria está relacionado con los materiales en contacto con los alimentos. Actualmente, algunos nanocompuestos son usados como material de recubrimiento para controlar la difusión de gases y prolongar el tiempo de conservación de diversos productos. Cada vez se utilizan más productos basados en la nanotecnología para elaborar materiales de contacto con los alimentos dotados de propiedades antimicrobianas.

Las actuales investigaciones sobre este tipo de superficies tienen por objeto conseguir sensores capaces de detectar la contaminación bacteriana y reaccionar contra ella. En definitiva, y según los expertos, un mayor conocimiento de la naturaleza de las nanoestructuras presentes en los alimentos permitirá mejorar los criterios de selección de las materias primas y, por tanto, la calidad e inocuidad de los alimentos. Sin embargo, aún quedan muchas dudas que resolver y cada caso será diferente.

La nanotecnología promete avanzar más y mejorar en aquellos campos en los que se aplica, en el ámbito médico, científico, tecnológico y, por supuesto, alimentario, en el que se busca mejorar la salud de los alimentos y de su embalaje.
LA TÉCNICA

Según una definición incluida en la publicación "Nanotechnology in Agriculture and Food", los alimentos son nanoalimentos "cuando se utilizan técnicas o herramientas nanotecnológicas durante su cultivo, producción, procesado o empaquetado". Esto no implica alimentos modificados a nivel atómico o producidos por nanomáquinas. Se trata de una técnica que permite la utilización, manipulación y exploración de materias a nivel nanométrico; es decir, átomos y moléculas.

Un nanómetro (nm) es un metro dividido en un millón de partes. Para comprender mejor la escala en la que actúan las nanoparticulas basta decir que el diámetro de un pelo humano es 100.000 veces más grande que un nanómetro. Actualmente, un grupo de 15 universidades y empresas reunidas por Kraft Foods investigan la creación de nanopartículas que contengan aromas, sabores y colorantes específicos que permitan fabricar alimentos personalizados, es decir, según las preferencias de quienes los consumen.

Existen múltiples aplicaciones para esta ciencia y una de las más importantes la ejecuta la industria agraria, que busca optimizar el uso del agua, fertilizantes y productos fitosanitarios que, a su vez, reducirán los riesgos en los futuros alimentos. También están en desarrollo nanocaptadores para detectar enfermedades, plagas o falta de agua en las plantas. En definitiva, una ciencia que empieza ahora a desarrollarse.

Por NATÀLIA GIMFERRER MORATÓ
Fuente: consumer.es
2009-11-17 nanoalimentos.com
Nanotecnología en los alimentos ¿Nanotecnología? Muchos hablan de ella, pero pocos saben de qué se trata. Es tan poco conocida, que recientemente un parlamentario copió de wikipedia la fundamentación de la iniciativa con la que pretende impedir la importación de artículos fabricados con esa tecnología.

En realidad se trata de una técnica que permite la utilización, manipulación y exploración de materias a nivel nanométrico; es decir, átomos y moléculas. Un nanómetro (nm) es un metro dividido en un millón de partes. Para comprender la escala en que actúa este nuevo conocimiento, basta decir que el diámetro de un pelo humano es 100.000 veces más grande que un nanómetro.

Y están movilizando el mundo. Al menos el económico. Se calcula que en investigaciones se gastan cerca de US$ 2,27 billones anuales. Para el año 2010 se espera que el mercado mundial de nanoalimentos alcance los US$ 20.400 millones. Helmut Kaiser, consejero de nanotecnología para la Real Sociedad de Ciencia Británica, estima que actualmente hay más de 300 nanoproductos alimenticios disponibles en el mercado.

De eso hay muchos ejemplos. Algunos restaurantes de Estados Unidos ya utilizan un nanocatalizador para freír papas, creado por Oil Fresh, que permite conservar el mismo aceite durante más tiempo y bajar la temperatura de cocción en 20 grados.

En Nanotek Consortium, un grupo de 15 universidades y empresas reunidas por Kraft Foods, investigan la creación de nanopartículas que contengan aromas, sabores y colorantes específicos que permitan programar una bebida o fabricar alimentos personalizados, según el perfil nutricional de quienes los consumen. En los Países Bajos, Friesland Foods busca productos con bajo contenido de grasa, pero igual textura y sabor que los normales; mientras Lionix investiga con el Lab–on–a–chip un microlaboratorio que controla permanentemente la correcta conservación de productos frescos, como las ensaladas. También hay perspectivas para la separación de compuestos de la leche y para optimizar su transformación en productos derivados. Otro aspecto importante está en su potencial para hacer más efectiva la administración de fármacos, ya que podrían programarse para que actúen localizadamente.

Otras aplicaciones

Una de las grandes metas en el agro es optimizar el uso del agua, fertilizantes y productos fitosanitarios.

Monsanto trabaja con la empresa Flamel en el desarrollo de un herbicida en nanocápsulas. Pharmacia busca la fabricación de nanocápsulas de liberación lenta para fármacos y agroquímicos, y Syngenta tiene una nanocápsula que libera su contenido en el estómago de ciertos insectos.

También están en desarrollo nanocaptadores para detectar enfermedades, plagas o falta de agua en las plantas. KX Industries desarrolló filtros físicos con poros o membranas antivirales y antibacteriales que permitirían recuperar agua contaminada para uso agrícola o doméstico.

Hay casos en que aplicaciones médicas pueden ser extrapolables a la agricultura, como los anticuerpos sintéticos o los colorantes fluorescentes, que permiten un diagnóstico precoz de las principales enfermedades en animales y plantas. Se busca también un modo sencillo y barato para convertir azúcares de las plantas en una sustancia química para reemplazar a los derivados del petróleo en la elaboración de fertilizantes y disolventes.

Materiales inteligentes

Una parte importante de la nanociencia es la ingeniería de los materiales. Se trata de fabricar materiales 'inteligentes', cuyas estructuras son capaces, por ejemplo, de percibir, corregir y modificarse ante cualquier cambio de ambiente. Entre ellos están los polímeros que se degradan en 180 días al entrar en contacto con la tierra.

El panorama de oportunidades es amplio y se calcula que actualmente existen cerca de 50 mil diferentes aplicaciones en diversas industrias. La Universidad Rutgers, en EE.UU., trabaja con recipientes que cambian de color, según el estado de frescura o descomposición de la comida y en el mercado ya existen envases recubiertos con agentes antimicrobianos.

Crece la incertidumbre

La nanotecnología tiene detractores que dicen que el impacto del uso de nanoproductos en alimentos y plantas puede afectar al ambiente y la salud humana. Así, ya hay solicitudes que piden una moratoria global inmediata, hasta que se establezcan los reales impactos sociales, económicos y ambientales de esta nueva revolución industrial. Científicos de la UE solicitaron modificar la legislación para detener las ventas masivas.

fte.: fernandoflores.cl